Hace unos días, en clase de TICs en la Facultad de Lenguas de la UNC, unas compañeras dieron una clase genial sobre Gamificación. ¿Qué significa esto? Básicamente, se trata de la implementación de recursos lúdicos, especialmente recursos de los video juegos para incorporarlos en espacios que no son habitualmente de juego. Específicamente en educación, la incorporación de estos recursos abre un mundo de posibilidades para aprender jugando. Sin dejar de lado contenidos, objetivos y metas a cumplir, estas se vehiculizan mediante el juego, lo que resulta sumamente divertido tanto para aprendices como para docentes.
Habiendo resumido brevemente este concepto, me gustaría contar una experiencia de gamificación que usara mi profe de Producción Artística cuando yo cursaba mi último año de secundaria.
El proyecto se llamó "Buscando a Lázaro" y las reglas del juego eran muy simples. Nos conformamos en grupos de a 4, por afinidad de trabajo (fuimos los alumnos quienes decidimos nuestra grupalidad). El objetivo del juego, como lo indica su nombre, era encontrar a Lázaro, descubrir quién era.El juego consistía en ir siguiendo unas pistas, al estilo búsqueda del tesoro, con la excepción de que no se trataba de encontrar pistas escondidas en algún parque abierto, sino de ir a ver obras de teatro, música, danza, muestras plásticas e identificar a "alguien" (sobre el/la que sabíamos algunos datos: a veces el nombre, otras cómo estaría vestido, o lo que estaría haciendo) quien nos brindaría alguna información sobre nuestro objetivo: descubrir ¿quién era Lázaro?. Cada grupo tenia 5 postas que recoger. Cada posta, requería hacer un trabajo sobre la obra o muestra vista para acceder a la próxima posta, la cual nos guiaría a más datos sobre Lázaro.
El juego duro casi 8 semanas, en los que cada grupo vio, participo, escucho, cinco eventos culturales que ofrecía la ciudad de Córdoba. En dos meses, con 17 años, participamos de la cultura ibndependiente de nuestra ciudad, aprendimos de gestión cultural, vivimos diversas experiencias, pagamos entrada, entramos gratis, hablamos con un desconocido, y millones de cosas más.
Finalmente, Lázaro, eramos nosotros. Eramos nosotros el lazarillo que guía al no vidente, que le hace de ojos al caminar, le pinta de palabras el mundo, le convida de arte el corazón.
Fue el mejor proyecto de todos mis años en la secundaria. Agradecida a mi docente Gabriela Aguirre y a mis compañeros de curso con los que jugamos como niños en plena adolecencia.
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